Probablemente es el malo más mítico de los cuentos. Quizá se dispute el puesto con la bruja, puede ser. Pero estoy convencido de que para estas alturas, la mitad de vosotros ya tenéis claro de quién hablamos. Está en el imaginario colectivo. Durante toda nuestra infancia nos meten en la cabeza a través de cuentos y películas que hay que temerle, que nos va a comer, que nos va a robar la cesta de la comida... Que el lobo no es bueno.
Pero el lobo es mucho más que el malo de un cuento. El lobo es un animal admirable, comunitario, solidario..., mucho más parecido al ser humano de lo que nos podemos imaginar. Y si tiene tanta presencia en nuestra narrativa es porque impresiona. Porque cuando ves a un lobo, no puedes quedarte indiferente. Impone respeto.
Ese respeto al lobo, como animal esencial para un ecosistema sano, es lo que queríamos despertar en nuestros chavales con la exposición de Jim Brandenburg. El respeto al lobo es también lo que pretende conseguir este documental en el que participó el propio Brandenburg:
Y para todos aquellos que tenéis ganas de ver al lobo que se esconde más allá de los cuentos tradicionales, hemos buceado un poco en nuestra biblioteca para recomendaros algunas historias en las que este canino tiene una presencia importante:
- A partir de 7 años: Diez cuentos de lobos, de Jean-François Bladé. El autor recoge en este libro de boca d elos aldeanos de Gascuña -en el suroeste de Francia- estos diez relatos sobre lobos. En aquellos tiempos, en Francia aún había lobos y bajaban hasta las aldeas cuendo el invierno era muy crudo.
- A partir de 12 años: Julie y los lobos, de Jean C. George. Este libro se presenta como un hermoso canto a las leyes de la naturaleza; un alegato contra la codicia del hombre blanco. En él se nos relata la historia de Miyax, que ha huido de su casa hace tres sueños. A sus trece años, no está dispuesta a convertirse en esposa, como les ocurre a otras niñas esquimales. Perdida en la tundra helada, sólo una manada de lobos podrá ayudarla a no morir de hambre y frío.
- A partir de 12 años: Cuando viene el lobo, de Karl Friedrich Kenz. Este autor alemán quiere fomentar con este libro el amor a la naturaleza, a partir del momento en que vemos a Franz quedarse inmóvil y contener la respiración. Siente que el pulso se le acelera y el corazón le late con fuerza. El aullido de unos lobos había resonado por todo el valle. A partir de ese momento, los lobos que el zoólogo Burgstaller tiene en la reserva son la comidilla de todo el pueblo. ¿Qué pasará si escapan? Los habitantes del lugar hallarán pronto la respuesta a esa pregunta.
- A partir de 12 años: Fenris, el elfo, de Laura Gallego García. Aunque este libro no está protagonizado por lobos, sí son los eternos compañeros de Fenris, los únicos que le aceptan tal y como es y le acompañan siempre fielmente.
- A partir de 14 años: La manada del escaramujo, de Gianni Padoan. ¿Has escuchado alguna vez el ululato de un lobo? ¿Te has preguntado en alguna ocasión cómo viven esas míticas criaturas? En esta novela, Gianni Padoan te abre las puertas al mundo de esos legendarios animales que, desde tiempos remotos, han suscitado tanto el temor como la fascinación de los seres humanos.
- A partir de 14 años: El libro de la selva, de Rudyard Kipling. Quizá la historia que más ha hecho en favor de la imagen del lobo, especialmente a raíz de la adaptación de Disney, el relato de Mowgli y sus hermanos de manada nos sirve para recordar muchos de los aprendizajes que podemos extraer de la naturaleza (y más allá de la narración sobre Mowgli, el resto de cuentos del libro también son de lectura recomendada).
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