domingo, 23 de abril de 2017

Feliz Día del Libro

Por buena parte de lo que sé. Por mucho de lo que he olvidado. Por llevarme por algunos de los sitios en los que he estado. Por enseñarme sitios en los que no he estado. Por presentarme algunas de las mejores personas que no he conocido. Por hacerme experimentar algunas de las mejores aventuras que no he vivido. Por hacerme reír. Por hacerme llorar. Por horas y horas de entretenimiento. Gracias, libro. Que seas muy feliz en tu día.

viernes, 7 de octubre de 2016

Feliz cumpleaños, viejo Roald

Sé que llego unos días tarde (el día bueno bueno era el 13 de septiembre), pero en un blog como éste, tan centrado en los libros, los cuentos y los chavales, y con mi pasado bibliotecario, no podía dejar de celebrar el centenario del nacimiento de Roald Dahl [¡ojo a este enlace! Podéis ver la página como profesores, como niños o como adultos y los contenidos se adaptan]. 

He encontrado un estupendo vídeo sobre la celebración del Día de Roald Dahl de este año (en Reino Unido y otros países se celebra, desde 2006, cada 13 de septiembre una conmemoración de la aportación de este autor a la literatura infantil), pero entiendo que la mayoría no vais a ver un vídeo de 34 minutos así por las buenas, así que aquí os dejo un pequeño aperitivo para que os entren ganas de verlo entero (y si lo hacéis con críos y con lápiz y papel a mano, seguro que lo disfrutan un montón). Os dejo con el mismísimo Roald Dahl leyendo un extracto de su propia obra "Charlie y la fábrica de chocolate", ilustrado con las imágenes del dibujante favorito de Dahl, Quentin Blake

Muchas felicidades, Roald Dahl, y que tus libros se lean por muchos años más



Pd.: El que se haya quedado con ganas y quiera escuchar este libro entero, aunque ya no leído por su autor, puede acceder aquí al audiolibro (en inglés). Sinceramente, en cualquier caso, os recomiendo que lo cojáis en papel y lo leáis vosotros mismos: con vuestra propia voz seguro que os resulta más familiar. 

martes, 2 de junio de 2015

Turismo en HDR

Ampliar nuestro mundo. Ése es uno de los objetivos de la educación. Y es también una de las funciones que cubre nuestro querido Rincón de Arte, que durante toda la semana pasada funcionó como una pequeña ventana con vistas a Cuba y a Myanmar. Vistas seleccionadas de entre las que nos ofrece IV2K en su cuenta de Flickr.

Son, además, vistas en HDR, es decir, en Alto Rango Dinámico (High Dynamic Range). Básicamente, el HDR es una técnica fotográfica que consiste en hacer varias tomas de una misma escena con distinto grado de exposición, de manera que luego, en el ordenador, puedas superponer estas tomas en una sola imagen, aprovechando así la información de distintos grados de luz que te han dado las distintas exposiciones. Los resultados son tremendamente pictóricos y llamativos.

Y en este caso, el HDR nos ha servido para, desde nuestro modesto corcho, ayudar a los chavales a apreciar parte de la belleza que esconde el mundo, con la intención de dar alas a sus espíritus aventureros. Alas con las que esperamos que un día recorran los cinco continentes y puedan quizá presumir de que su vuelo personal despegó desde el corcho de una biblioteca de colegio.


lunes, 1 de junio de 2015

A favor de trastear

En la biblioteca tenemos seis ordenadores. Las normas de uso son muy sencillas. Son sólo dos, así que no cuesta mucho aprendérselas: 
  1. No se puede utilizar los ordenadores para jugar.
  2. Tienen prioridad los chavales que necesitan usar los ordenadores para hacer un trabajo que les han pedido para clase. 
Parece mentira la cantidad de chavales que te quitas de los ordenadores aplicando la primera de estas sencillas normas. Especialmente en Secundaria... Pero en Primaria, aun así, hay muchos más de seis chavales que quieren utilizar los ordenadores. Los usan, fundamentalmente, para hacer PowerPoints, y cuando acaba el recreo, el historial de los ordenadores está lleno de búsquedas como "cachorros", "mariposas" o incluso "bacas"... Sí, "bacas", con "b"... Los chavales de 1º Primaria aún no dominan las reglas ortográficas. Así que en los recreos de Primaria sí es necesario aplicar la segunda norma, de manera que a veces hay que quitar el ordenador a algún chaval que hace un PowerPoint de coches para que pueda utilizarlo un compañero que necesita buscar algo para clase.

Teniendo esto en cuenta, es fácil comprender que cuando me levanto para mirar los ordenadores, los chavales se pongan nerviosos, pensando que les voy a quitar el ordenador para dárselo a alguien que lo necesite de manera más urgente. Y, así, desarrollan estrategias para mantenerme alejado de los ordenadores, trabajando en grupo y haciendo que uno de los chavales del equipo me pida libros que yo tenga que buscar por las estanterías. Sin embargo, hay que tener cierta maestría en esto, porque las risas veladas o la solicitud de libros de manera compulsiva levantan rápidas sospechas. Sólo están trasteando con el ordenador, y lo saben. No están haciendo nada de provecho, y lo saben... ¿Seguro que no están haciendo nada de provecho?

Dejando argucias al margen, lo cierto es que cuando los chavales hacen PowerPoints por puro entrentenimiento, están cayendo, sin siquiera darse cuenta, en el aprendizaje informal. Y no sólo ganan alfabetización digital, familiarizándose con el paquete Office y con Internet, es que además aprenden inconscientemente y sin esfuerzo pequeños detalles sobre temas que les gustan o, incluso, que cuando te refieres al animal cornudo que muge, hay que escribir "vaca" con "v".


Pero este post lo quería dedicar a unos pocos alumnos que han ido, por su cuenta, más allá del PowerPoint. Chavales de 4º de Primaria a los que llevo viendo trastear con las presentaciones en los recreos desde que yo entré en este cole y ellos empezaban la Primaria, hace ya cuatro años. Chavales que, investigando por su cuenta, viendo vídeos en YouTube y explicándose los unos a los otros, han aprendido a hacer su propio blog. "Umas" (no quiere que en internet figure su nombre real), Adriana Tarazona, Lucía Zalduendo y Lorena Pantoja son los autores de Profesional Kitchen (sí, todavía conservan ciertas faltas ortográficas, también en inglés...), un blog de cocina que en medio mes ha conseguido casi un centenar de visitas. Mi ignorancia culinaria no me permite valorar el blog en cuanto a su contenido, aunque sé que al menos alguno de estos autodenominados Kids Chefs asiste de manera regular a un curso de cocina. Lo que sí puedo valorar es la apariencia y el atractivo del blog, las posiblidades de interacción que ofrece, y sobre todo, lo que supone que cuatro chavales de 9-10 años hayan sido capaces de crear su propia plataforma desde la que hablar al mundo de algo que les interesa.

Y me apetecía dedicarles a ellos este post para recordarnos a todos que la próxima vez que veamos a nuestros hijos, sobrinos o alumnos trasteando con el ordenador, nos paremos un momento a pensar antes de echarles en cara que están perdiendo el tiempo. Porque el aprendizaje informal está ahí, acechando, y sólo hay que darle una mínima oportunidad para dejarle que se abalance sobre cualquiera de nosotros. Y "trastear" puede que sea uno de los mejores "cebos" para aprender sin darnos cuenta.

jueves, 28 de mayo de 2015

Detectives colectivos

Nuestros chavales llevan ya unas semanas exprimiendo su capacidad de observación. Por equipos, volcados todos sobre el dibujo en el que buscar las claves, discuten sobre cada detalle que les llama la atención. Todo para intentar resolver el caso al que se enfrentan junto con Amy y Lince.

La editorial Timún Mas en los años 90 llenaba las librerías de muchos chavales con un montón de libros finos de lomo rojo. Pero, entre aquellos libros fundamentalmente de fantasía, solía desentonar alguno de lomo amarillo, que se alejaba de elfos, enanos y dragones, para trasladarnos a Lakewood Hills e introducirnos en la novela policiaca. Cada tomo de la colección Resuelve el Misterio contenía ocho o nueve casos protagonizados por dos jóvenes de 12 años, Amy y Lince, que tras poner en situación al lector a lo largo de cinco o seis páginas, trazaban un dibujo que contenía las claves con las que resolver el misterio. 

Nosotros hemos rescatado uno de los tomos de esta colección, El caso de la nieta de Drácula, para seguir fomentando el debate y la toma de decisiones colectivas, la atención a los detalles y, por supuesto, la afición a la lectura. Pero, además, antes de pasar a las páginas finales y comprobar la solución de cada caso, dejamos que cada equipo plantee sus hipótesis, alentando que el resto de equipos comparen sus propias teorías con las de sus compañeros y, si escuchan algo que les pueda ser útil, lo añadan a su propuesta. Porque, entre otras muchas cosas, estos libros nos sirven para que nuestros pequeños de Primaria vayan asimilando poco a poco que el conocimiento es mejor si es compartido, que las mejores ideas se construyen sobre las ideas de los demás.













viernes, 22 de mayo de 2015

Pólvora surrealista

Ayer quitamos la micro exposición de Vladimir Kush que ha engalonado nuestro Rincón de Arte durante un par de semanas. Ha sido espectacular ver cómo los chavales, especialmente los de Primaria, se quedaban atrapados viendo las conversiones que este artista ruso hace de los animales, transformándolos en otra cosa, fusionándolos con distintos elementos de tal manera que dejen de ser sólo los animales que eran originalmente para convertirse en un elemento comunicativo tremendamente poderoso a través del cual transmitir nuevos y desconcertantes mensajes. 

Pero aún más alucinante ha sido ver a chavales de 7 u 8 años explicándose los unos a los otros qué quería decir cada dibujo. Es verdad que el que más interpretaban era uno del que ya les había ofrecido yo una hipótesis previa, pero de ahí se arrancaban y era tremendamente satisfactorio escucharles preguntar "¿Y tú qué crees que quiere decir este león?". 

Y es que el arte es mucho más que una contemplación bonita. Porque a partir de esa contemplación, se dispara la imaginación y cada uno empieza a construir su propia historia.Y entonces el arte se convierte en pólvora para una imaginación a punto de explotar. ¡Bum!


 

jueves, 14 de mayo de 2015

Tablón de Sastre

El pobre Diógenes cayó en desgracia. Siempre me ha parecido que la historia de la medicina y la psicología ha sido sumamente injusta con este filósofo. Por un lado, porque él se desprendió de todas sus pertenencias, lo cual no tiene nada que ver con la acumulación de cosas que hoy asociamos como síntoma más frecuente del síndrome que lleva su nombre. Por otro lado, porque no veo nada malo de la acumulación de cosas. El que guarda, halla. Y yo soy de los que guarda. Bueno, mi madre más bien diría que soy de los que acumula mierda. Pero, en cualquier caso, el asunto es que voy guardando cosas con la idea de que en algún momento serán útiles. Y así es como ahora tenemos un nuevo tablón en la biblioteca. 

Y un tablón, obviamente, no se puede dejar vacío. El corcho a palo seco resulta desolador. Y he optado por la opción más flexible posible: un tablón multiusos. Así tendremos también un rincón donde poder contar, mostar, exponer, esos temas que son interesantes, pero a los que no les puedo dedicar tanta atención como para darles un espacio monográfico. Un tablón que tenga cabida para todo. Un cajón de sastre. Mejor: un tablón de sastre. 

Por ahora lo hemos estrenado dándole un espacio a la geografía. Por un lado, porque me encantan los mapas. Por otro, porque quizá sirva para que los niños, de forma un poco imperceptible, se vayan empapando de las distintas regiones que hay en el mundo, de lo grande y variado que es nuestro planeta y, con un poco de suerte, les entre el gusanillo por descubrir un poco más sobre todos esos rincones. En un primer paso, a través de los libros; en un segundo paso, a través de aviones, autobuses, trenes, fronteras... Al fin y al cabo, libros y transportes son sólo distintas formas de viajar.


Pd: ¡Nos falta una región en nuestro tablón! Pasaos por la biblioteca y dejadnos aquí un comentario diciéndonos qué zona del mundo nuestra reflejada en nuestro Tablón de Sastre. ¡A ver quién lo averigua el primero!