jueves, 28 de mayo de 2015

Detectives colectivos

Nuestros chavales llevan ya unas semanas exprimiendo su capacidad de observación. Por equipos, volcados todos sobre el dibujo en el que buscar las claves, discuten sobre cada detalle que les llama la atención. Todo para intentar resolver el caso al que se enfrentan junto con Amy y Lince.

La editorial Timún Mas en los años 90 llenaba las librerías de muchos chavales con un montón de libros finos de lomo rojo. Pero, entre aquellos libros fundamentalmente de fantasía, solía desentonar alguno de lomo amarillo, que se alejaba de elfos, enanos y dragones, para trasladarnos a Lakewood Hills e introducirnos en la novela policiaca. Cada tomo de la colección Resuelve el Misterio contenía ocho o nueve casos protagonizados por dos jóvenes de 12 años, Amy y Lince, que tras poner en situación al lector a lo largo de cinco o seis páginas, trazaban un dibujo que contenía las claves con las que resolver el misterio. 

Nosotros hemos rescatado uno de los tomos de esta colección, El caso de la nieta de Drácula, para seguir fomentando el debate y la toma de decisiones colectivas, la atención a los detalles y, por supuesto, la afición a la lectura. Pero, además, antes de pasar a las páginas finales y comprobar la solución de cada caso, dejamos que cada equipo plantee sus hipótesis, alentando que el resto de equipos comparen sus propias teorías con las de sus compañeros y, si escuchan algo que les pueda ser útil, lo añadan a su propuesta. Porque, entre otras muchas cosas, estos libros nos sirven para que nuestros pequeños de Primaria vayan asimilando poco a poco que el conocimiento es mejor si es compartido, que las mejores ideas se construyen sobre las ideas de los demás.













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