viernes, 24 de abril de 2015

Un cuento en papel

"¡Hala, cómo mola!". Las expresiones de admiración salieron espontáneamente de boca de varios chavales al ver cómo la barca que Javi tenía en las manos se convirtió de pronto en una piraña. También fue una corona, y un zorro, y un pato. Sí, Javi nos contó un cuento casi más con las manos que con la boca.   

El jueves pasado tuvimos un Déjame Que Te Cuente muy especial. El primer Déjame en el que yo no era el cuentacuentos. En lugar de mí, tuvimos un invitado de honor: Javier, un alumno de 2º ESO. Javi se me acercó un día y me dijo que él se sabía un cuento con papiroflexia y que me lo podía enseñar para que yo lo contara en el Déjame. Obviamente, se me ocurrió de inmediato una idea mejor: que lo contara él mismo. Y así, el jueves se vio a sí mismo delante de 40 chavales afanados por saber cómo aquel papel que sostenía en las manos iba pasando de una forma a otra. 

Anduvimos cortos de tiempo y no pudimos explicar a los chavales cómo hacer las figuras, que era nuestro plan inicial. Pero el tiempo que tuvimos sí dio para cosas muy importantes. Para que los chavales conocieran otro tipo de cuentos. Para que se entusiasmaran viendo cómo aparecían entre las manos de Javi las figuras que mencionaba en el cuento. Para que un chaval mayor regalara algo de su tiempo y esfuerzo a los alumnos más pequeños. Y para que un chaval mayor se empapara un poco de la ilusión y la energía de los alumnos más pequeños. Un buen momento de intercambio. Un buen momento de construir comunidad. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario